FABULAS PARA NIÑOS

El águila, la liebre y el escarabajo
Estaba una liebre siendo perseguida por un águila,
y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo,
suplicándole que le ayudara.
Le pidió el escarabajo al águila que perdonara
a su amiga. Pero el águila, despreciando
la insignificancia del escarabajo,
devoró a la liebre en su presencia.




Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo
observaba los lugares donde el águila ponía sus
huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra.
Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera
que fuera, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro
para depositar sus huevos.
Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el
escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una
bolita de estiércol, voló y la dejó caer sobre el regazo
de Zeus.
Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella
suciedad, y tiró por tierra los huevos sin darse
cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen
huevos en la época en que salen a volar los
escarabajos.

LA MORALEJA DE ESTA FABULA ES.....


Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay
ser tan débil que no pueda alcanzarte.

1 comentario:

  1. QUIEN ESCRIBIÓ ESTAS FABULAS TAN TONTAS Y ABURRIDAS???????????
    NO APRENDÍ NADAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

    ResponderEliminar

Comentar: